El Volcán Dorado del Amor Divino            Sriddhar Maharaja

De acuerdo con el cálculo solar, en el día de Makara-sankranti, una auspiciosa conjunción de estrellas, Nimai Pandita fue a Katva para aceptar sannyasa, la orden de la vida renunciante. Después se le conoció como Sri Caitanya Mahaprabhu. Él cruzó el Ganges a nado y con la ropa mojada corrió hacia Katva. Poco antes, les dijo solamente a algunos de sus amigos, incluyendo a Nityananda Prabhu, Gadadhara Pandita, Mukunda y otros: “Está cercano el día en que aceptaré la vestimenta de la renunciación”.

Pocos días antes, un grupo de opositores se había levantado en contra de Nimai Pandita . Aquellos que creían que la naturaleza material es el principio más elevado y que la conciencia es un producto de la materia, comenzaron a injuriar a Nimai Pandita . Él pensó: “Vine para liberar a los hombres más caídos, pero si incurren en ofensas contra mí, no habrá esperanza que progresen”. Repentinamente dijo: “He venido con la medicina que otorga el más grande alivio, pero ahora encuentro que su enfermedad se agrava rápidamente y parece que está más allá de todo tratamiento. Tendrá que seguir su propio curso hacia la muerte. Los pacientes están cometiendo ofensas al abusar de su médico. Están planeando insultarme. Me consideran un hombre de familia, su sobrino. Piensan que soy uno de ellos. Vine con la mejor medicina para la presente era de degradación, pero ahora me doy cuenta que conspiran contra mí. Están perdidos. Al menos tengo que demostrarles que no soy uno de ellos”.

Él pensó: “Abandonaré la vida familiar y aceptaré sannyasa para vagar de aldea en aldea, de pueblo en pueblo, predicando el Santo Nombre de Krsna”. Tomó esa decisión y pocos días después fue a Katva para recibir sannyasa de Kesava Bharati Maharaja.

Exactamente el día antes que saliera para aceptar sannyasa, desde el mediodía hasta el atardecer, hubo una reunión espontánea de devotos en la casa de Nimai Pandita . Todos los años, en ese día, se celebraba en Bengala el Laksmi-puja, la adoración a la diosa de la fortuna, y se preparaban y se distribuían unos pasteles especiales. Consciente que por la mañana temprano abandonaría Navadvipa para recibir sannyasa, Nimai atrajo a sus seguidores de forma tal, que casi todos los devotos principales vinieron a verlo esa tarde.

El Hare Krsna maha-mantra

Ellos llegaron con guirnaldas de flores y muchas otras ofrendas para presentar al Señor. Nimai aceptó las guirnaldas y después las colocó alrededor del cuello de los devotos que las ofrecían. Sólo cuatro de sus devotos más íntimos sabían que iba a partir; los devotos ordinarios no sabían que ésta sería Su última noche en Navadvipa . Con sus propias manos colocó las guirnaldas en los cuellos de sus devotos, pidiéndoles: “Canten siempre el nombre de Krsna. Bajo ninguna circunstancia abandonen este Krsna-nama. No hagan nada más. Mientras trabajen o coman, ya estén dormidos o despiertos, de día o de noche, en todo cuanto hagan, canten el Santo Nombre de Krsna continuamente. Hablen siempre acerca de Krsna y de nada más. Si sienten una verdadera atracción o afecto por mí, entonces no hagan nada sin cantar el nombre de Krsna”.

“Cultiven la conciencia de Krsna. Krsna es el origen de todos nosotros. Él es nuestro padre. Provenimos de Él. El hijo que no muestra gratitud hacia su padre, indudablemente será castigado nacimiento tras nacimiento. Canten siempre estos nombres del Señor:

Hare Krsna Hare Krsna Krsna Krsna Hare Hare

Hare Rama Hare Rama Rama Rama Hare Hare

No se necesita ningún otro principio religioso. Canten Hare Krsna. Este no es un mantra ordinario, sino el maha-mantra , el más grande de todos los grandes mantras, la esencia misma de todos los mantras que el mundo conoce. Tan sólo dedíquense a esto siempre. No hay que seguir ningún otro precepto”.

“Recuerden a su Señor, a su hogar. Esta es una tierra extranjera. No hay nada aquí que deban ambicionar. Traten siempre de regresar al hogar, de regresar a Dios”. Así les habló el Señor y todos sus devotos vinieron intuitivamente porque era la última noche de Nimai Pandita en Navadvipa .

El Señor y el Frutero

Entrada la noche, llegó un devoto que se llamaba Sridhara Kholaveca, que solía comerciar con el árbol de plátano y sus frutos. Vendía las frutas, maduras o verdes, y sus enormes hojas, que se utilizan como platos. A veces, Nimai le pagaba por sus frutas menos de lo que éstas valían, y otras, le arrebataba las mejores. Sridhara vino a verle tarde en la noche para ofrecerle una selecta calabaza. Nimai pensó: “He pasado casi toda mi vida arrebatándole muchas cosas y ahora, en esta última noche, me ha traído esta maravillosa calabaza. No puedo resistir.” Le pidió a Sacidevi: “Madre, Sridhara me ha obsequiado esta calabaza. Por favor, piensa cómo puedes prepararla”. A la hora de acostarse, alguien vino con algo de leche y Nimai dijo: “Madre, por favor prepara un poco de arroz dulce con esta leche y esta calabaza”. Entonces Sacidevi preparó arroz dulce con calabaza, cociendo la calabaza con leche, arroz y azúcar.

Avanzada la noche, alrededor de las tres de la madrugada, Nimai se fue, dejando a Visnupriyadevi dormida en la cama. Su madre Sacidevi, sospechando lo que se aproximaba, se mantuvo despierta toda la noche vigilando la puerta. Nimai le ofreció reverencias y partió. Mientras Nimai se alejaba, madre Sacidevi se quedó allí, sentada cerca de la puerta, igual que una figura de piedra. No pudo decir nada. Enmudeció.

Poco después de las tres de la mañana, Nimai atravesó el Ganges a nado y con Su ropa mojada se dirigió directamente hacia Katva a unos cuarenta kilómetros de distancia. Él llegó allí entre las nueve y las diez de la mañana. Al llegar, se aproximó a Kesava Bharati para recibir sannyasa.

La tristeza de madre Saci

Por la mañana temprano, los devotos vinieron a ver a Nimai y encontraron a Sacidevi sentada en la puerta como una estatua. La puerta estaba abierta y todo estaba vacío. “¿Qué sucede, Sacidevi?” preguntaron. Ella les dijo: “¡Oh! Les esperaba a ustedes, devotos. Tomen posesión de la casa. Yo me iré a otro lugar. No puedo entrar más en esa casa. Ustedes son sus devotos; son los legítimos herederos. Ocúpenla”. Ellos comenzaron a rodearla y consolarla. “¿Te irás? ¿Qué será de la joven esposa que Él dejó? Ella sólo tiene catorce años. ¿Quién la protegerá? No puedes evitar la responsabilidad que se te ha dado. Recae sobre ti”. De esta manera la consolaron y trataron de darle alguna esperanza.

Súbitamente, los devotos escucharon que Nimai Pandita , Sri Gauranga, se había marchado de Navadvipa . Se enteraron que había ido a Katva, al asrama de Kesava Bharati para aceptar sannyasa, diciendo adiós para siempre a la gente de Navadvipa .

Una oscura sombra descendió. Muchos rompieron en llanto y se lamentaron por Él. Otros corrieron hacia Katva. Nimai Pandita era un erudito sin precedente, de bellos rasgos: Alto, hermoso y benévolo. Ya había logrado que la gente enloqueciera con el Santo Nombre de Krsna. Había liberado de su detestable vida a los dos grandes pecadores, Jagai y Madhai. Había frenado al Kazi, el soberano musulmán, que había roto el tambor mrdanga . Como notable Sri que era, había derrotado a muchos eruditos que vinieron con la intención de conquistar Navadvipa , la cual era célebre por su elevado cultivo de conocimiento, especialmente de la lógica.

En aquel entonces, la lógica (nyaya), la adoración a la energía material (tantra) y el hinduismo oficial (smrti) estaban muy desarrollados en Navadvipa , que era sumamente célebre por su erudición. Si los panditas no lograban derrotar a los eruditos de Navadvipa , no podían hacerse famosos. Kesava Kasmiri tuvo que venir a Navadvipa desde la lejana Kasmiri para obtener la certificación que era un pandita y fue derrotado por Nimai Pandita . Kesava Kasmiri era un pandita tan insigne, que se rumoreaba que era el hijo favorito de Sarasvati, la diosa del conocimiento. Nadie podía hacerle frente; aun así fue derrotado por Nimai Pandita .

Adiós Para Siempre

Pero Nimai Pandita salió de Navadvipa para siempre y aceptó sannyasa, pues la gente de Navadvipa no podía apreciarlo. Él llegó a Katva, donde cerca de las riberas del Ganges estaba un sannyasi llamado Kesava Bharati. Nimai se acercó a él y le pidió sannyasa. Kesava Bharati descubrió que de repente su asrama resplandecía. Al principio parecía como si el sol se estuviese levantando ante él, pero después vio que una brillante personalidad se acercaba. Se levantó de su asiento y esforzando la vista se acercó maravillado. “¿Qué es esto?” -pensó.

Finalmente se dio cuenta que el gran devoto erudito, Nimai Pandita , había llegado. Nimai se presentó ante él diciendo: “Quiero recibir sannyasa de usted”. Pero Kesava Bharati no podía aceptar la petición de Nimai. “Estoy cautivado por Tu belleza y personalidad, dijo, pero eres muy joven. Sólo tienes veinticuatro años. ¿Qué va a pasar con Tu madre, Tu esposa, Tus guardianes? Sin consultar con ellos, no puedo arriesgarme a darte la vestimenta de la renunciación”.

Mientras tanto, como era Makara-sankranti, una célebre festividad, había llegado mucha gente para bañarse en las sagradas aguas del Ganges. Se congregaron allí y el rumor se esparció como fuego: “Nimai Pandita de Navadvipa ha venido para aceptar sannyasa”. Muchos hombres acudieron al lugar, hasta que se formó una gran multitud.

Afectuosa Oposición

Todos se oponían a que Mahaprabhu aceptase sannyasa. Algunos levantaron la voz en protesta: “¡Usted, Kesava Bharati! No permitiremos que le de sannyasa a este joven. Tiene familia: Su madre y Su esposa. No lo permitiremos. Si le da sannyasi a este encantador, joven y hermoso muchacho, destruiremos su asrama inmediatamente. ¡Eso no puede ser!”

Pero Nimai Pandita continuó insistiéndole para que le diera sannyasa. Por último, Kesava Bharati le preguntó: “¿Así que Tú eres ese Nimai Pandita de quien tanto hemos oído? Muchos grandes eruditos vinieron a conquistar Navadvipa , la famosa sede de la erudición, y Tú los derrotaste a todos. ¿Eres ese Nimai Pandita ?” “Sí”. -contestó Nimai. Kesava Bharati le dijo: “Puedo darte sannyasa, pero tienes que obtener el permiso de Tu madre. De lo contrario, no lo haré; no puedo”. Nimai comenzó a correr inesperadamente hacia Navadvipa para pedir el permiso, pero Kesava Bharati pensó: “Él tiene una personalidad tan imponente, que puede lograr cualquier cosa”.

Nimai fue llamado para que regresara y Kesava Bharati le dijo: “Con Tu extraordinaria personalidad, puedes hacer cualquier cosa. Irás allí, encantarás a Tus guardianes, obtendrás el permiso y regresarás. Nada es imposible para Ti”.

La gente ordinaria estaba muy enfurecida y le decía a Kesava Bharati: “Svamiji, no podemos permitir que le de sannyasa a este joven. ¡Es imposible! Si lo hace, destruiremos su asrama”. Sri Caitanya Mahaprabhu comenzó un kirtana cantando Hare Krsna y danzando como un loco. La airada multitud crecía y a veces creaba disturbios. Así pasó todo el día, sin que se llegase a una decisión. Durante toda la noche hubo sankirtana. Al día siguiente prevaleció la voluntad de Nimai, aunque todavía quedaba oposición.

Lágrimas en los Ojos de Millones

Nityananda Prabhu, Candrasekhara (el tío materno de Nimai), Mukunda Datta y Jagadananda Pandita llegaron paulatinamente. La ceremonia de sannyasa comenzó esa tarde. Se le pidió a Candrasekharacarya que realizara la ceremonia para Nimai Pandita , quien comenzó a cantar, a bailar y a cautivar a la audiencia.

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prema-dhama-devam eva naumi gaura-sundaram

“Mientras lluvias de lágrimas caían de los ojos de millones, Él se sintió encantado que rasuraran Su hermosa cabellera. Millones de voces cantaban las glorias de Krsna mientras Sri Krsna Caitanya aceptaba la vara de la renunciación. A partir de ese momento, a dondequiera que fuese, todo aquel que le veía en la ropa de sannyasi lloraba de pesar. Yo canto las glorias de ese hermoso Dios dorado, el dador del amor divino”.

El Sannyasa de Mahaprabhu

La escena tuvo lugar en Katva. Hace cuatrocientos setenta y cuatro años, Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó sannyasa. Era joven, hermoso y de elevada estatura. Tenía tan sólo veinticuatro años y una hermosa cabellera ondulada. Se le pidió a un barbero que lo rasurara. Éste se le acercó, pero luego se apartó. El barbero, que no se atrevía a tocar el cuerpo de Nimai, comenzó a lamentarse: “¿Cómo puedo quitar tan hermoso cabello de una cabeza tan hermosa?”

También otros se lamentaban en voz alta: “¡Qué cosa tan horrible se está llevando a cabo aquí! ¿Quién es el creador de este sannyasa? ¿Quién tiene el corazón tan duro como para crear el sannyasa-asrama, en el cual uno tiene que abandonar todo aquello que es cercano y querido para mendigar de puerta en puerta, dejando así a todos sus familiares y amigos llorando desconsoladamente? ¿Qué clase de creación del Supremo es ésta? ¿Es lógica? ¿Es venturosa? ¡Es sumamente cruel!”

Nimai Pandita sonreía. Después que repetidamente le ordenaron al barbero que rasurase la cabeza de Nimai, de alguna manera lo obligaron. Al principio no se atrevió a tocar sus cabellos diciendo: “No puedo tocarlo”. Pero al fin tuvo que llevar a cabo el servicio de rasurar el hermoso cabello rizado de la bella cabeza del genial joven de veinticuatro años. Comenzó a hacerlo con sus tijeras. Algunos no pudieron soportar la escena. Otros hasta enloquecieron. En medio de la lamentación, del llanto y de los gritos de la amenazante multitud, se llevó a cabo.

Nimai Pandita estaba inconsciente. Cuando estaba a medio afeitar, se levantó y comenzó a cantar en kirtana, bailando con júbilo extático. Después que le rasuró, el barbero prometió: “¡Nunca más volveré a rasurar a nadie con esta mano! Antes prefiero vivir mendigando. Este es mi último servicio como barbero”. Después de eso, el barbero asumió la ocupación de confitero.

Finalmente, las súplicas de Nimai apaciguaron a la multitud y poco antes del mediodía, gradualmente llegó lo inevitable: La ceremonia de sannyasa se efectuó. A Candrasekharacarya, el tío materno de Nimai Pandita , se le designó para que se hiciera cargo de los rituales en la ceremonia de sannyasa. Cuando se le iba a otorgar el mantra, Nimai Pandita le preguntó a Kesava Bharati: “¿Es éste el mantra que me darás? Lo escuché en un sueño”, y susurró el mantra en el oído de Su Guru. Este asintió diciendo: “Sí, ese es el mantra que te daré”. Entonces le dio ese mantra.

El nombre que recibió este sannyasi tampoco era ordinario. A través de Kesava Bharati vino un nombre muy singular: “Krsna Caitanya”. A Nimai Pandita no se le dio ninguno de los diez nombres que habitualmente se les otorga a los sannyasis, sino que se le dio el nombre de Krsna Caitanya. Tan pronto como escucharon el nombre, las multitudes comenzaron a gritar: “¡Sri Krsna Caitanya Mahaprabhu ki jaya! ¡Todas las glorias a Sri Krsna Caitanya!”

El padre de Srinivasacarya era un compañero de clases de Nimai Pandita. Cuando él iba a la casa de su suegro, escuchó que Nimai Pandita había venido para recibir sannyasa. Él corrió hasta allí y viendo todo, enmudeció. Quedó desolado y medio loco. Desde ese entonces, nada salía de su boca excepto “Caitanya”. Después de escuchar el nombre “Krsna Caitanya”, si alguien le hablaba algo, solamente decía: “¡Caitanya!” Se volvió loco. Posteriormente su nombre fue Caitanya dasa. Su nombre anterior desapareció y todos solían llamarle Caitanya dasa. No pudo soportar el cuadro de la iniciación de sannyasa de Nimai Pandita .

Sri Caitanya Mahaprabhu, recién ataviado con su vestimenta roja, abrazó a Su Guru, y ambos comenzaron a danzar cantando el nombre de Krsna. Después de algún tiempo se explicó el significado del nombre. Kesava Bharati Maharaja dijo: “Sri Krsna Caitanya significa que Tú despiertas la conciencia de Krsna en el mundo entero. Has descendido para hacer consciente de Krsna a todo el mundo. Así pues, el nombre más apropiado para Ti no puede ser otro que Sri Krsna Caitanya”.

El Mundo Nectarino

Mahaprabhu se sentía muy alegre pensando: “¡Voy a aliviar a tantas almas de su miseria y aflicción eternas! He prometido redimir al mundo entero de este océano de miseria y llevarlo al mundo nectarino. Ahora voy a aceptar esa tarea”. Él estaba feliz, pero todos a Su alrededor se sumergían en el océano de la desesperación y la tristeza.

Algunos eruditos enfatizan que Caitanya Mahaprabhu recibió sannyasa de Kesava Bharati, quien era un mayavadi , un impersonalista. Pero aunque Kesava Bharati externamente pueda haberse mostrado de esa manera, se ve que al entrar en contacto con Mahaprabhu se convirtió en un devoto. Por otra parte, también podemos pensar que era un devoto que vino bajo la apariencia de un impersonalista para ayudar a la prédica de Mahaprabhu, asistiéndole en la formalidad social de aceptar sannyasa. En aquel entonces, en toda la India, los sannyasis mayavadi s recibían mayor reconocimiento que los sannyasis vaisnavas, y Kesava Bharati ya ocupaba esa posición. Mahaprabhu recibió de Él la vestimenta de un sannyasi para sus propios fines, para ayudar a sus actividades de prédica. Todas estas cosas pueden ser explicadas de distintas maneras. En todo caso, Kesava Bharati comenzó a cantar y bailar junto a Sri Caitanya Mahaprabhu después de darle sannyasa, y así se unió al sankirtana convirtiéndose de inmediato.

La Concepción Krsna: Unión en Separación

Fue así como se llevó a cabo la iniciación de sannyasa de Nimai Pandita . ¿Cuál es el significado de Su sannyasa? ¿Es algo redundante, auxiliar o es una parte necesaria para el avance espiritual? ¿Es deseable? Aunque aparentemente sea indeseable, también es necesario. En la concepción Krsna del teísmo hay una arraigada correlación entre la unión con el Señor y la separación de Él. Sin separación, la unión no puede echar raíces profundas. El dolor de la separación puede penetrar mucho más en las profundidades del corazón que la alegría. Semejante ansiedad aumentará nuestra satisfacción. Mientras más intenso sea nuestro deseo, mayor será nuestra satisfacción. Esto es especialmente cierto en las relaciones amorosas. Si no se tiene necesidad de algo, no tiene valor. Es un principio que encontramos en todas partes. Un vaso de agua es algo ordinario; pero su valor aumentará según el grado de necesidad que se tenga. Así que el grado de necesidad es lo más importante. Necesidad quiere decir separación. La necesidad independiente de la satisfacción es separación, hambre.

La separación juega el papel más importante tanto en el lila de Navadvipa como en el Vrndavana-lila. ¿Cuántos años de unión hubo entre Krsna y las gopis? Krsna sólo estuvo en Vrndavana desde los siete años hasta los doce: Cinco años. Después se fue a Mathura . Naturalmente, en el Padma Purana se menciona que en casos peculiares o extraordinarios, el crecimiento debe medirse multiplicándolo por uno y medio. Así que cuando Krsna tiene ocho años, se le debe considerar que tiene doce. Cuando tiene doce, se considera que tiene dieciocho. Por lo tanto, según Su crecimiento, Krsna estuvo en Vrndavana desde los doce hasta los dieciocho, pero según Su edad, desde los siete a los doce años.

La Profundidad del Amor Divino

Krsna permaneció en Dvaraka por largo tiempo. En total, vivió en esta tierra durante ciento veinticinco años. Después que se fue de Vrndavana a los doce años, las gopis experimentaron la angustia de la separación durante el resto de sus vidas. Esa interminable separación ha mostrado cuán seria es su devoción. La prueba de la separación demuestra si el amor es verdadero. Jamás se ha encontrado en la historia una separación tan prolongada ni una prueba tan grande. Aun así, la profundidad de su amor no disminuyó. Por el contrario, había allí una profundidad inconcebible y siempre creciente de amor divino.

Tanto en Navadvipa como en Vrndavana, el trasfondo es similar. En Navadvipa , para obtener la victoria sobre el grupo opositor, Mahaprabhu abandonó Su vida familiar. Y en el Vrndavana-lila también ocurrió algo semejante. La oposición en este caso venía de Mathura en la forma de Agha, Baka, Putana, Trnavarta y otros demonios enviados por el rey Kamsa. Para acabar con la oposición, Krsna tuvo que ir a Mathura y cuando llegó allí, encontró que la oposición estaba por todas partes. Jarasandha (el suegro de Kamsa), Kalayavana, Sisupala, Dantavakra y muchos otros, eran hostiles a Krsna. Así que Krsna les prometió a las gopis regresar a Vrndavana para jugar con ellas apaciblemente después que acabara con sus enemigos. Para eliminar al grupo de oposición, Krsna tuvo que marcharse. Y en Kuruksetra dijo a las gopis: “Tengo otros enemigos. Después de acabar con ellos, me reuniré con ustedes”. Él dio esa esperanza a las gopis en Kuruksetra.

Mahaprabhu también tuvo que abandonar Navadvipa para vencer al grupo de oposición. Más tarde, después de cinco años, cuando había conquistado a todos los eruditos y religiosos de diferentes posiciones y credos de la India, regresó a Navadvipa y todos se habían transformado. Las masas se acercaban a Él enloquecidas. La locura con que las multitudes se aproximaban a Sri Caitanyadeva, el hijo de Su propia aldea, es difícil de imaginar.

El Ganges, Lleno con Cabezas Humanas

Ellos cruzaron el Ganges. Hasta donde llegaba la vista, todo el Ganges parecía lleno de cabezas humanas. Corrían hacia Él desde todas las direcciones, de tal manera, que las selvas fueron arrasadas por los pies humanos. Por algunos días, Sri Caitanya Mahaprabhu permaneció cerca, en Vidyanagara y luego se dirigió a Vrndavana, cantando el Santo Nombre de Krsna. Millares de devotos corrían tras Él, creando grandes hoyos al socavar la tierra para tomar el polvo de sus pies sagrados.

Durante aproximadamente dieciocho años, Sri Caitanya Mahaprabhu llevó una vida de erudito, como Nimai Pandita . Luego, durante unos seis años, anduvo por todo lo largo y ancho de la India, incluyendo Vrndavana. En los últimos dieciocho años de Su vida, permaneció continuamente en Jagannatha Puri. Él se mezcló con la gente en general durante los primeros seis años de Su sannyasa. En los últimos doce años de Su vida, prácticamente se retiró de la sociedad humana entera y se ocupó en saborear profundamente la unión en separación de Radha y Govinda. Él exhibió muchos síntomas extraordinarios de éxtasis que nunca fueron manifestados ni conocidos antes en ninguna otra parte. La separación puede producir esos efectos maravillosos en el cuerpo y la mente.

Sri Gauranga-avatara

Sri Gauranga-avatara tiene dos características. La razón aparente de Su advenimiento es la de liberar del pecado a la gente en general y otorgarles el logro supremo de la vida: Llevarles a Vrndavana, al Vraja-lila, al darles el Santo Nombre de Krsna. Esta es realmente la función del yugavatara, la encarnación de Dios para la era. El Señor viene a distribuir el sonido divino y a mostrarnos cómo a través de Él podemos alcanzar la posición más elevada. Sin embargo, Él tenía otro propósito que cumplir. Una vez cada día de Brahma, en un Kali-yuga especial, el propio Krsna viene en el humor de Radharani para buscarse a Sí mismo. Él desea saborear el humor de Radharani para comprender: La naturaleza del anhelo interno que Ella siente por Krsna, cómo Ella puede saborear la dulzura de Krsna a través de Su humor y cuál es el gozo que Ella deriva.

Krsna quiso tener alguna experiencia de por qué Radharani está tan loca por Él y pensó: “¿Qué hay en Mí que La vuelve tan inmensamente loca por mí? ¿Cuál es la dulzura que Ella puede extraer de mí? No puedo determinarlo”. Él quiso asumir el humor de Sri Radhika y en esa modalidad, tratar de saborear Su propio Ser. Por eso vino como Sri Caitanya.

Cuando Él concibió semejante encarnación, le propuso la idea a Srimati Radharani. Se nos ha informado que Ella por su parte le dijo: “A veces rodarás enloquecido por la tierra pronunciando mi nombre, pero yo no podré tolerarlo. Cubriré Tu cuerpo con mi forma dorada. No permitiré que ruedes por la tierra. Te resguardaré con mi abrazo”. Así, pues, aquellos que conocen el aspecto ontológico de Sri Caitanyadeva, dicen: “Ofrezco mis respetos a Sri Caitanya Mahaprabhu, cuyo humor y tonalidad son los de Radharani y cuyo Ser interno es Krsna en busca de Sí mismo, saboreándose y tratando de comprender por qué Radharani se vuelve loca al saborearle y qué clase de dulzura ella encuentra en Él (radha-bhava-dyuti-suvalitam naimi krsna svarupam)”.

Sri Caitanya Mahaprabhu permaneció en este mundo cuarenta y ocho años. En los últimos doce años de Su vida, se dedicó con profunda atención a saborearse a Sí mismo. Así como todos están locos por probar la dulzura, Krsna, la dulzura personificada, también está loco por saborearse.

Introspección quiere decir conocerse a Sí mismo. La conciencia puede conocer la conciencia. Y así como uno puede sentir su propio cuerpo o como la conciencia puede concebirse a sí misma, el éxtasis también puede probar el éxtasis. Esto lo confirma Svarupa Damodara Prabhu, el secretario personal de Sri Caitanya Mahaprabhu, a quien se le considera Lalita-sakhi, la amiga más íntima de Srimati Radharani en los pasatiempos de Krsna. Él ha dicho quién es Sri Caitanyadeva:

radha krsna-pranaya-vikrtir hladini saktir asmad

ekatmanav api bhuvi pura deha-bhedam gatau tau

caitanyakhyam prokatam adhuna tad-dvayam caikyam aptam

adha-bhava-dyuti-suvalitam naumi krsna svarupam

Adoro a Sri Caitanya Mahaprabhu, quien es el propio Krsna dotado con las emociones y el esplendor de Srimati Radharani. Como las mitades predominante y predominada, Radha y Krsna son eternamente Uno, con identidades individuales separadas. Ahora, se han unido nuevamente como Sri Krsna Caitanya. Esta transformación inconcebible de la potencia dadora de placer del Señor, ha surgido de las relaciones amorosas entre Radha y Krsna”.

En este verso, Svarupa Damodara dice que los pasatiempos de Radha-Krsna y los de Sri Caitanya Mahaprabhu son paralelos y eternos. Es difícil decir si el invierno llega primero y después el verano o si el verano llega primero y después el invierno. De manera similar, en los pasatiempos eternos del Señor, el movimiento está girando en círculo. Por lo tanto, Svarupa Damodara comenta: “Es difícil decir si el Caitanya-avatara precede al Krsna-avatara o si el Krsna-avatara precede al Caitanya-avatara. Ambos son eternos”.

¿Y quién es Sri Radha? Ella es la evolución de la dulzura que emana de Krsna mismo. Esa dulzura, en su forma desarrollada como Radha, emana del interior de Krsna. Srimati Radharani es una potencia particular, hladini-sakti, y surge del propio Krsna. Así pues, no se puede concebir a Radha y Krsna como entidades separadas. Ambos son uno y lo mismo. Aun así, se nos dice que en épocas remotas Ellos se dividieron en dos y luego se combinaron de nuevo como Sri Caitanya Mahaprabhu, cuyo lustre y humor son los de Srimati Radharani y cuya naturaleza y realidad internas son las de Sri Krsna. El fuego y el calor no se pueden separar. El sol y la luz no pueden existir por separado; son uno y lo mismo. La Verdad Absoluta es una sola sustancia absoluta (advaya-jñana), pero a veces Radha y Govinda se muestran separados y luego se unen otra vez. Cuando Ellos están juntos, se disfrutan recíprocamente, y a veces experimentan una dolorosa separación sin que haya posibilidad de unión. Esa es Su naturaleza divina.

Sri Rupa Gosvami lo explica como sigue:

aher iva gatih premnah, svabhava-kutila bhavet

ato hetor ahetos ca, yunor mana udañcati

Él dice que así como una serpiente se mueve naturalmente de manera sinuosa, en forma zigzagueante, la naturaleza del amor también es sinuosa. No es directa. Por eso, las personas involucradas se pelean, con o sin motivo y sobreviene la separación. La separación es necesaria para los transcendentales pasatiempos de Radha y Krsna.

Angustias por la separación

Hay cuatro clases de separación: purva-raga, mana, prabasa y prema-vaicittya. Purva-raga quiere decir antes del encuentro. Esto acontece cuando Radha y Govinda en realidad no se han encontrado, pero de alguna manera uno de ellos se ha relacionado levemente con el otro a través del nombre, un retrato o algo parecido. Cuando Radha escucha el nombre de Krsna o el sonido de la flauta de Krsna, no hay un encuentro real, pero sí algún vínculo. El sonido de la flauta de Krsna, un cuadro de Krsna o el nombre de Krsna pueden dar lugar a purva-raga. Krsna puede experimentar algo similar al escuchar el sonido del nombre de Srimati Radharani. De esta manera, existe la angustia por la separación, pero no un encuentro propiamente dicho. El nombre es tan dulce, que Él no puede contenerse; Ella no puede dominarse.

Cuando el Santo Nombre de Krsna penetra en el oído de Srimati Radharani, Ella se perturba, pensando: “¿Es posible que exista en este mundo un nombre tan dulce como éste?” Esta es su reacción y también experimenta dolor. Ella siente: “No puedo encontrarme con Él”. La angustia por la separación penetra en su corazón. Eso es purva-raga, el dolor por la separación que sobreviene antes del encuentro.

Mana es otra clase de separación. Mana quiere decir que al encontrarse surge alguna diferencia entre Ellos sobre asuntos triviales. Así es la naturaleza del amor. Por eso, Srila Rupa Gosvami dice que el amor se mueve de manera sinuosa, como una serpiente. No es que sea morboso, sino que ésta es la naturaleza del sendero del amor. A veces, por algo trivial o sin causa alguna, surge el sentimiento que “Él me desprecia. Quiere evitarme”. Con lo cual Srimati Radharani piensa: “No quiero su compañía”. Aunque existe allí pleno aprecio, momentáneamente han surgido de la clandestinidad algunos sentimientos opuestos, sobreviene un conflicto entre los sentimientos de ambos y uno desea evitar la compañía del otro.

Celos transcendentales

En el prema-vaicittya, los celos llegan a tal grado que, aunque ellos ya están juntos, surge algún pensamiento interno que les hace sentir que están lejos el uno del otro. Estas distintas clases de separación se encuentran solamente en el madhurya-rasa. Prema-vaicittya es esa condición que surge cuando Krsna está allí y Radharani está muy cerca, pero al ver su propia sombra reflejada en el cuerpo de Krsna, se pone tan celosa que piensa que es otra mujer. Por lo tanto, Ella siente una gran angustia por la separación y piensa: “¿Qué es esto? ¡Otra mujer está allí!” Su mente se indigna, pero su amiga Lalita le advierte: “¿Qué estás diciendo? Es tu propia imagen reflejada allí. ¿Es que no puedes verla?” Enseguida Radharani se calma y se da cuenta: “¡Oh, es mi propia sombra!” Entonces, ese sentimiento se desvanece de inmediato. Este es un ejemplo de prema-vaicittya. Estos son temas sumamente elevados y transcendentales y aunque no se deban tratar en detalle, así es la naturaleza del amor divino en la unión y la separación. Ambos son interdependientes, ya que uno no puede existir sin el otro y la separación se origina voluntariamente para dar realce a la unión.

Otra clase de separación se llama prabasa. Hay dos clases de prabasa: Una es cuando la separación es por un tiempo limitado, y la otra, cuando uno ha dejado la región para ir a un lugar lejano, como cuando Krsna fue a Mathura para ocuparse de otros asuntos. Estas son las cuatro clases de angustias debido a la separación entre el amante y la amada.

Naturalmente que estos temas transcendentales son muy elevados y no debemos tratarlos descuidadamente, ya que si proyectamos características mundanas en el plano superior, perjudicaremos nuestras futuras realizaciones. Nuestra experiencia mundana tenderá a llevarnos hacia abajo, así que debemos proceder con cautela. Lo que concebimos en el presente, no se encuentra en el plano de los pasatiempos de Krsna. Es un plano de existencia muy superior al mundo de nuestra experiencia. Nuestra visión está adulterada. Sólo tenemos una concepción impura de lo original. Debemos tener esto presente y con esta precaución podremos tratar estas cosas.

Es más seguro tratar con los temas de la separación entre Radha y Govinda que con los de Su unión. Por supuesto, debemos comprender que el dolor por la separación que experimentan Radha y Govinda no tiene nada que ver con este plano. Y así, con esta cautela, podemos hablar sobre la separación hasta cierto punto; pero para nosotros sería sumamente peligroso discutir o pensar acerca de cuándo Radha-Govinda y Sus amigas íntimas se reúnen para disfrutar de Su mutua compañía. Si tratamos acerca de los pasatiempos de Radha y Krsna con una concepción mundana, cometeremos una gran ofensa. Por lo tanto, es más peligroso pensar en la unión de Radha y Govinda que cultivar sentimientos de separación, como Mahaprabhu ha mostrado con Su ejemplo.

En separación de Krsna, Sri Caitanya Mahaprabhu piensa: “¡Sin Krsna, ni siquiera puedo tolerar Mi propia vida! Sin Su gracia, sin Su compañía, no puedo preservar Mi indeseable existencia”. Esta clase de sentimiento nos ayuda, pero aun así, no debemos imitarlo. Más bien, debemos aceptarlo respetuosamente como nuestro ideal más elevado. Esto nos ayudará a dejar a un lado nuestros inmundos hábitos indeseables (anarthas). Aunque derramemos algunas lágrimas, no debemos pensar que hemos alcanzado la etapa más elevada. Se debe evitar esta clase de pensamiento. El propio Sri Caitanya Mahaprabhu dice: “No tengo ni una gota de amor divino dentro de mí, porque de lo contrario, ¿cómo es que mantengo Mi vida mundana?”

Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó sannyasa para que por la fuerza del afecto, los habitantes de Navadvipa fuesen atraídos hacia esta elevada etapa de separación. Sacidevi, Su anciana madre, lloraba desesperadamente. Su joven esposa, Visnupriyadevi, pasaba sus días desamparada. Mahaprabhu aceptó sannyasa para alegrar y traspasar el corazón de la gente con el amor divino que Él vino a otorgarnos. Ellos pensaron: “¿Quién era Nimai Pandita ? ¿Qué gran beneficio vino a darnos?” El hecho que lo abandonara todo, hizo que simpatizaran con Él. Por todas estas razones, el Señor se fue para aceptar sannyasa.

“¡Tengo que correr hacia Vrndavana!”

Cuando concluyó la ceremonia de sannyasa, Sri Caitanya Mahaprabhu enloqueció. Él pensó: “Tengo que correr hacia Vrndavana. He abandonado todo vínculo con este mundo. No siento atracción por él. Debo correr hacia Vrndavana para ocuparme exclusivamente en el servicio a Krsna”. En trance, comenzó a cantar un verso del Srimad-Bhagavatam en el que Krsna le da a Uddhava una descripción del sannyasa.

El verso había sido recitado por un tridandi-bhiksu, un mendicante. Mahaprabhu citó este verso, pensando: “He aceptado la vestimenta de un sannyasi porque es favorable para Mi vida espiritual. Ahora, nadie en la sociedad tiene derecho sobre Mí; podré dedicarme exclusivamente a servir a Krsna. Iré a Vrndavana sin tener ningún compromiso o vínculo con nadie”. De este modo, comenzó a cantar y a bailar con la locura del éxtasis. Kesava Bharati Maharaja lo abrazó y ambos, Guru y discípulo, cantaron y bailaron juntos. En ese momento, Mahaprabhu recitó el verso del Brahmana que en las últimas etapas de su vida aceptó tridandi sannyasa y tuvo que soportar la tortura de la sociedad de distintas maneras. Él dijo:

etam sa asthaya paratma-nistha m, adhyasitam purvatamair maharsibhih

aham tarisyami duranta-param, tamo mukundanghri-nisevayaiva

“Los grandes sabios de antaño aceptaron y mostraron el sendero del sannyasa. Ahora he aceptado esa misma forma de vida. Dejándolo todo atrás, correré hacia Vrndavana. Allí, cantando el nombre de Mukunda , Krsna, atravesaré el océano de la nesciencia. Al cruzar esta maya, alcanzaré Vrndavana e ingresaré plenamente al servicio de Krsna”. La vestimenta de un sannyasi sólo está destinada para el uso externo, pero la verdadera esencia de sannyasa es servir a Mukunda . Y así, citando este verso, de súbito comenzó Su viaje desde Katva hacia Vrndavana. Cerca de las orillas del Ganges, entró en la selva, pensando: “Ahora Mi deber es llegar a Vrndavana lo antes posible y allí, en un lugar solitario, me sentaré a cantar el Santo Nombre de Krsna”.

Sri Caitanya Mahaprabhu corrió hacia Vrndavana y entró en la selva antes del anochecer. Nityananda Prabhu, Candrasekharacarya, Mukunda Datta y Jagadananda, le persiguieron a través del bosque. Mientras corría, repentinamente caía al suelo y comenzaba a gritar: “¡Krsna, Krsna!” Levantándose súbitamente, comenzaba a correr sin dirección aparente: Hacia el norte, el oriente, el sur o el poniente.

Vagando en trance

En ocasiones, corría tan veloz, que los devotos no podían encontrarlo, especialmente de noche, cuando lo perdían en la oscuridad. En esos momentos se sentían decepcionados, pensando: “¡Sri Caitanya Mahaprabhu, nuestro amo y Señor, nos ha abandonado!” Pero repentinamente escuchaban que Mahaprabhu desde lejos gritaba “¡Krsna, Krsna, Krsna!” con una voz que parecía un gemido apesadumbrado. Enseguida corrían en esa dirección y veían que yacía en el suelo llorando:

kahan mora prana natha murali-vadana

kahan karon kahan pan vrajendra-nandana

“¿Dónde está Mi amado Krsna? No puedo soportar Su separación. ¿Dónde está el Señor de Mi vida, quien toca Su flauta? ¿Qué voy a hacer? ¿Dónde encontraré al hijo de Maharaja Nanda?” Él lloraba en un tono desgarrador, lleno de tristeza. En un estado de aturdimiento, sin conciencia de una dirección particular, decía: “¿Quiénes son ustedes? Voy hacia Vrndavana. ¿Por qué me perturban?” Después de asistirlo, reiniciaban su marcha hacia el oeste, hacia Vrndavana. Sri Caitanya Mahaprabhu continuaba deambulando en trance. Pero la gran atracción de sus devotos no le permitió seguir hacia el oeste.

Aprovechando Su trance, Nityananda Prabhu persuadió de alguna manera a Mahaprabhu para que volviera el rostro hacia Santipura. En el Caitanya-bhagavata se menciona que desde Katva fueron rumbo al oeste hasta llegar a un lugar cerca de Vakresvara, a unos diez kilómetros al noroeste de Dubrarajpura, en el distrito de Birbhum. En Visramatala, al otro lado del río Adjai, hay un lugar que es considerado el punto donde Sri Caitanya se detuvo. Se dice que allí, Sri Caitanya Mahaprabhu volvió Su rostro de occidente a oriente, es decir, de Vrndavana a Santipura.

Ellos vagaron durante el resto de la noche y durante otro día con su noche. Finalmente, en la noche del tercer día, Él regresó a Santipura a través de Kalna, gracias a los arreglos de Nityananda Prabhu, quien se presentó ante Mahaprabhu con la vestimenta roja de un renunciante. Aunque le era muy familiar, Sri Caitanya Mahaprabhu no pudo reconocer a Nityananda . Vio a un sannyasi ante Él y pensó: “Voy hacia Vrndavana y aquí está un sannyasi ante mí”. Le dijo:

– ¡Oh Sripada sannyasi! ¿Adónde va?

– Iré con usted a Vrndavana.

– ¿A qué distancia está Vrndavana de aquí?

Nityananda le mostró el Ganges, cerca de Kalna, diciendo:

– Mire, allí está el Yamuna.

Mahaprabhu dijo:

– “¡Oh, estamos tan cerca del Yamuna!”

Entonces se bañó en el Yamuna cantando este verso:

cid-ananda-bhanoh sada nanda-sunoh

para-prema-patri drava-brahma-gatri

aghanam lavitri jagat-ksema-dhatri

pavitri-kriyan no vapur mitra-putri

“¡Oh hija del sol! Aunque has aparecido en la forma de agua, eres muy querida para el hijo de Nanda, quien es el Sol espiritual. Tú disipas los pecados de todos los pecadores. Por favor, purifica este cuerpo mortal”. (Kavi Karnapura: Caitanya Candrodaya-nataka 5.13).

Poco después que Sri Caitanya Mahaprabhu llegara a la orilla del Ganges, Nityananda Prabhu envió a Candrasekhara para avisarle a Advaitacarya que viniese. Cuando Mahaprabhu le preguntó a Advaitacarya:

– ¿Eres Tú, Advaita? ¿Cómo supiste que estaba en Vrndavana?

Advaitacarya dijo:

– Esto debe ser una broma. Dondequiera que Tú estés es Vrndavana. Soy afortunado que hayas venido aquí, junto al Ganges.

– ¡Oh! ¿Éste es el Ganges?

– Sí.

Entonces Mahaprabhu, recobrando la conciencia de este mundo, dijo:

– ¡Oh, es una conspiración de Nityananda Prabhu! Me ha traído aquí, a orillas del Ganges, diciéndome que era al Yamuna. ¡No es más que un engaño! He caído presa de su engaño.

Advaitacarya le argumentó:

– No, no. Nityananda Prabhu no ha dicho ninguna mentira. Realmente te has bañado en el Yamuna. La confluencia del Yamuna y el Ganges está en Allahabad, y en la Sastra se dice que la ribera occidental es el Yamuna y la ribera oriental es el Ganges. Ahora te has bañado en la parte occidental. Así que de acuerdo con las Escrituras, te has bañado en el Yamuna. De modo que Nityananda Prabhu no te mintió. De todos modos, he venido con esta nueva ropa para Ti. Deja Tu ropa mojada y acepta ésta nueva. También he cocinado algo para Ti. Has estado ayunando durante tres días y hoy, como sannyasi que eres, debes aceptar alguna caridad en mi casa. Soy un hombre pobre -dijo con las manos juntas- pero tienes que venir.

Entonces, lo llevaron en bote hasta Santipura, a la casa de Advaitacarya. A la mañana siguiente vino Sacidevi y Mahaprabhu pasó diez o doce días allí en Santipura, llevando a cabo kirtana.

¿Qué es Vrndavana?

¿Qué es realmente Vrndavana? Es un estado de conciencia. Hay distintas realidades subjetivas en diferentes etapas de conciencia. Todo proviene de la voluntad del Señor. Él es el sujeto, y Su potencia y Su dulce deseo son totalmente subjetivos. El Señor dijo: “Hágase la luz” y hubo luz. Dijo: “Sean las aguas” y las aguas aparecieron. Dijo: “Sea la tierra” y hubo tierra. Si al igual que un hipnotizador, el sujeto superior quiere que el sujeto inferior vea algo, éste no puede hacer otra cosa más que verlo. Todos nos encontramos en el mundo subjetivo imaginario; pero más allá de la imaginación está el plano supersubjetivo de la realidad. Así que Krsna se revela a aquel que ha desarrollado una conciencia pura. Y en la etapa de la conciencia pura, uno puede percibir la verdadera naturaleza de la realidad subjetiva (sattvam visuddham vasudeva sabditam).

Para demostrarnos que Vrndavana está en todas partes, Mahaprabhu corría en éxtasis por doquier. Cuando se encontraron, Advaita Prabhu le dijo: “Debes estar bromeando cuando dices que vas a Vrndavana. Dondequiera que estés, allí está Vrndavana. Tenemos esa experiencia. Lo que ahora dices es muy peculiar: `Voy a Vrndavana’. Asumes esa actitud simplemente para enseñarnos el valor de Vrndavana”.

La Tierra del Amor

Vrndavana, el plano más elevado de la Divinidad, es un estado de conciencia. Por encima del plano de la reverencia y el respeto que se encuentran en Vaikuntha, está Vrndavana, la tierra de la sencillez y el amor divino. La característica de los habitantes de ese supremo plano de conciencia es que no sienten que están en Vrndavana. Es aprakrta, supramundano.

El conocimiento se ha clasificado en cinco divisiones. La más baja es el conocimiento que se adquiere a través de la experiencia de nuestros sentidos: pratyaksa, lo que hemos percibido a través de nuestros sentidos. Esa es la primera etapa. La siguiente es el conocimiento que no hemos experimentado con nuestros propios sentidos, sino que hemos tomado de las experiencias de los demás (paroksa); por ejemplo, los científicos tienen su experiencia y hemos recogido algún conocimiento de sus invenciones y descubrimientos. La tercera etapa está por encima de la experiencia humana (aparoksa). Es algo así como el sueño profundo. Cuando despertamos, decimos: “He dormido muy a gusto. Dormí muy bien; tuve un sueño profundo”. Pero al dormir profundamente, sin sueños, no estamos conscientes de ese estado. Cuando despertamos después de haber dormido profundamente, expresamos conocimiento de esa experiencia, pero es vago. Aparoksa es un tipo de experiencia vaga, la cual es imprecisa; en esa experiencia, el sujeto y el objeto material se juntan y el objeto material se desvanece en el sujeto. Sankaracarya, el gran exponente del impersonalismo, explica la gradación de la conciencia hasta este punto.

La Cuarta Dimensión

Por otra parte, Ramanujacarya, el gran devoto y erudito, al igual que otros Acaryas vaisnavas, opinan que más allá de ésta, existe una cuarta etapa. Ese plano se llama adhoksaja, transcendental, o aquello que existe más allá del alcance de nuestros sentidos, ya sean burdos o sutiles. Es un plano que sólo podremos experimentar cuando éste, por Su dulce voluntad, descienda hasta nuestro burdo plano de comprensión. Si se retira, estamos desamparados; no podremos encontrarlo. No podemos decir que la Verdad Absoluta esté bajo el control de nuestro conocimiento. No podemos medirla así. Es independiente. Por Su dulce voluntad, puede descender y nosotros experimentar esa región superior; pero si se retira, estamos completamente desamparados; no podemos hacer nada. Podemos llorar o suplicar, pero no podemos entrar allí por la fuerza, por nuestro propio poder. Este es el cuarto plano de conciencia y es grandioso, todopoderoso y plenamente inspirador. Solamente si se revela a nosotros podremos adquirir alguna experiencia de ese plano, que se conoce como Vaikuntha, la ilimitada región espiritual de la reverencia y el poder. Ese es el plano adhoksaja.

Así pues, está pratyaksa, la experiencia directa a través de la percepción sensorial; después paroksa, el conocimiento mediante la experiencia de los demás; a continuación aparoksa, el plano negativo de la conciencia indefinida; y luego adhoksaja, la cuarta dimensión. Nosotros estamos en el subsuelo y el conocimiento verdadero está arriba, en la superficie, más allá de nuestra experiencia. Si podemos atravesar las espesas coberturas que cubren nuestra experiencia, podremos entrar en contacto con otro plano de conciencia o sea adhoksaja. Adhoksajam indriyam jñanam: adhoksaja se refiere al conocimiento superior que puede desplazar nuestro conocimiento basado en la experiencia de este mundo. Ese conocimiento trascendental y supramental constituye la cuarta etapa del conocimiento. Ese plano es diferente en todos los aspectos; no tiene semejanza con este mundo.

Pero a través del Srimad-Bhagavatam y de Sri Caitanya Mahaprabhu, llegamos a saber que hay una quinta etapa de conocimiento que es muy parecida a este mundo material y que sin embargo no es mundana. Se llama aprakrta. Esa es Goloka, la concepción teísta plena, que sólo puede encontrarse en la morada de Krsna. El conocimiento central del absoluto, debe estar relacionado incluso con el nivel más bajo de la creación material. Tiene que ser capaz de armonizar la peor parte de este mundo ilusorio. Esto se conoce como aprakrta, supramundano. Sólo es posible entrar en esa región suprema a través del amor divino.

Sólo a través del amor se puede compensar todo. Se dice que una madre amorosa cree que su hijo ciego tiene hermosos ojos de loto. Ella está cegada por el afecto. Así pues, lo que es vil y bajo sólo puede ser compensado por el amor, el cual brilla hermosamente. Esto es prema, amor divino. A través de la misericordia, de la piedad, de la gracia, un rey puede llegar a jugar con un niño en la calle. El afecto lo hace posible. La diferencia entre lo elevado y bajo desaparece en esa etapa.

La potencia espiritual encantadora

Los habitantes de Vrndavana se consideran a sí mismos ordinarios. Esto es jñana-sunya-bhakti, el amor divino que está libre de todo cálculo y que ni siquiera toma en consideración la opulencia y el poder del Señor. Esa devoción está incluso por encima de Vaikuntha y se mueve bajo el encanto de Yogamaya, la potencia espiritual encantadora. Por el arte especial de Yogamaya, aquellos que tienen la posición más elevada se consideran a sí mismos muy insignificantes. El amor elimina las diferencias entre lo grande y lo pequeño, lo elevado y lo bajo. Vrndavana es tal plano de existencia. Allí encontramos una devoción libre de todo vestigio de cálculo (jñana-sunya-bhakti). Puede que hasta los propios residentes de Vrndavana desconozcan su excelsa posición.

Advaita Prabhu le dice a Sri Caitanya Mahaprabhu: “Dondequiera que estés, allí está Vrndavana”. Narottama dasa Thakura dice que dondequiera que encontremos un verdadero devoto de Krsna, allí estará Vrndavana (yata vaisnavagana sei sthana vrndavana, Prema-Bhakti-Candrika). Externamente podemos pensar que esos devotos son miembros de este mundo ordinario, pero el objeto de toda su conversación y comportamiento es Vrndavana. Sin embargo, aunque se encuentran en Vrndavana, no sienten que están allí.

Ellos no están conscientes de su excelsa posición. Cuando un rey no es muy consciente de su poder, se considera a sí mismo una persona ordinaria. Es algo así. Puede que alguien sea un gran médico, pero por afecto, puede ocuparse como enfermero de su paciente. Debido al amor y el afecto por su paciente, puede descender para hacer tal trabajo, pero continúa siendo grande. Esa es la hermosa naturaleza de la vida en Vrndavana: Es grande sin tener la actitud de aires de grandeza. Aunque ellos son realmente grandes, parecen sencillos. Cuando el poder se viste con amor y afecto y se expresa con humildad, eso es Vrndavana. Y también es Navadvipa .

El Srimad-Bhagavatam y Sri Caitanya Mahaprabhu dicen que Vrndavana es el lugar más elevado y loable donde podemos vivir. Allí, el Supremo Señor Krsna y las gopis moran en el bosque. No encontramos allí opulencia ni grandes edificios, pero si realmente podemos reconocer la grandeza, la veremos en Vrndavana. Si juzgamos imparcialmente los hechos, veremos que su posición es muy excelsa; pero por su humildad, dan la apariencia de haber descendido hasta nuestro nivel. La forma de vida que encontramos en Vrndavana es muy dulce y hermosa. Y Mahaprabhu vino a mostrarnos eso a través del Srimad-Bhagavatam. Krsna es el Señor de esa tierra; y las vacas, las colinas, los bosques y el río Yamuna crean allí un medio ambiente favorable.

De modo que Mahaprabhu aceptó sannyasa para enseñarnos, para elevarnos y para convertirnos en moradores permanentes de ese lugar. Él dice que en realidad nuestro verdadero ser vive en ese plano, pero que desafortunadamente nuestra conciencia ha sido enfocada hacia el exterior. Ahora estamos cautivados por el aspecto mundano de esta creación y pensamos que sufrimos, pero todo esto es ilusión. Tenemos que curarnos de esta manía. Manía quiere decir locura y actualmente nosotros estamos poseídos por alguna manía. Así como un demente abandona su hogar y vaga por las calles recogiendo trozos de papel y tela, así mismo nosotros estamos obsesionados en este mundo. Pero cuando la locura haya desaparecido, despertaremos en nuestro verdadero hogar.

Una gran tragedia

Debemos ir de regreso a Dios, de vuelta a casa. Sri Caitanya Mahaprabhu dice: “Su hogar es una bella tierra. Deben esforzarse por ella. ¿Por qué están siempre preocupados por los horrores de la guerra, las epidemias, los terremotos, las enfermedades indeseables, el robo, el vandalismo y los pleitos con tantos vecinos? Debajo de todo eso está el hecho que se han identificado con este mundo material y con este cuerpo de carne y sangre. Tienen que desandar lo andado y regresar a su hogar”. Eso es lo que se necesita. Nuestra tierra natal es un lugar muy hermoso, encantador y divino. Sri Caitanya Mahaprabhu aceptó sannyasa por nuestra causa. Su propósito era llevarnos de regreso a casa, donde podremos tener las comodidades del hogar y su dulzura. Si tenemos alguna conciencia de hogar en nuestro interior, deberíamos apreciar esta proposición: Hogar dulce hogar.

El sannyasa de Sri Caitanya Mahaprabhu es aparentemente muy cruel para sus devotos y para los miembros de Su familia, pero sólo tiene por objeto llevarnos a nuestro hogar. Para lograr el éxtasis de la unión fue necesario que Sri Caitanya Mahaprabhu mostrara separación de sus devotos y familiares. La separación y la unión son mutuamente beneficiosas. El sannyasa de Mahaprabhu, Su renunciación, es una gran tragedia por la separación.

Epílogo

Cuando Mahaprabhu regresó a Navadvipa a los cinco años de haber aceptado sannyasa, todos los hombres, mujeres y niños, enloquecidos, fueron a verle para tener una visión de Su rostro. En su concepción interna de los pasatiempos de Sri Caitanya Mahaprabhu, Srila Bhaktivinoda Thakura, el fundador del movimiento para la conciencia de Krsna en el siglo XIX, hace una comparación con los pasatiempos de Krsna en Kuruksetra. Allí, se reunieron el Dvaraka-Krsna y las gopis de Vrndavana. Las gopis y los gopas quisieron llevarse a Krsna de Dvaraka de regreso a Vrndavana. Bhaktivinoda Thakura expresa una aspiración similar. Cuando Sri Caitanya Mahaprabhuregresó a Navadvipa y la multitud se apresuró a verle, Él estaba de pie en la azotea de la casa de Vacaspati Pandita, vestido con la rojiza vestimenta de un sannyasi. Bhaktivinoda Thakura considerándose un residente permanente de Navadvipa y uno de los miembros del Srivasa Angam, se visualiza así mismo mirando a Sri Caitanya Mahaprabhu en la azotea. Cuando Krsna se fue a Dvaraka y no regresaba aVrndavana, los corazones de todos los devotos estaban agobiados de pesar. De manera similar, Bhaktivinoda Thakura suplica fervientemente: “¿Cuándo llegará el día en que Nimai Pandita abandone la vestimenta de la renunciación y venga otra vez a unirse con nosotros al kirtana en la casa de Srivasa? Ahora no puede. Como sannyasi, no puede regresar a Su viejo hogar. Ahora estamos abandonados por Él, pero nuestro anhelo es éste: Que así como las gopis querían cambiar el atavío real de Krsna por Su ropa de pastor de vacas y llevarlo de nuevo a Vrndavana para jugar y regocijarse con Él, también nosotros anhelamos que Mahaprabhu abandone Su vestimenta de sannyasi y use de nuevo Su antigua ropa. De este modo recuperaremos a nuestro Nimai Pandita , quien es uno de nosotros en el Srivasa Angam. Juntos, nos regocijaremos cantando el nombre de Krsna. ¡Oh! ¿Cuándo llegará ese día?”

Fin Capítulo V

Fín Primera Parte


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Una respuesta to “Tragedia por la separación”


  1. […] Tragedia por la separación. […]


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